OFICINAS DE EMPRESAS:
OTRA MODIFICACION DE HORARIO SIN ACUERDO

Durante este mes de abril se ha iniciado una experiencia piloto en algunas oficinas de empresas de Madrid y Barcelona. Se trata de desviar todo el trabajo administrativo a unos centros llamados COE (Centro Operativo de Empresas). De momento, es una experiencia piloto que en un futuro -y a pesar de las numerosas opiniones en contra- pretenden extender a todas las oficinas de empresas de la red y no sabemos si, más adelante, pretenderán externalizar este servicio a través de alguna subcontrata.

A los compañeros afectados se les ofrece una jornada partida peor que las existentes hasta ahora (Convenio, acuerdos en Argentaria e -incluso- jornada flexible singular). En el colmo del despropósito las condiciones son distintas en Madrid y Barcelona (de 9 a 18 horas y de 9 a 17,30 respectivamente). Una hora y media para comer y compensaciones insuficientes: ayuda alimentaria más un Complemento de Puesto de Trabajo de 101 euros al mes. Además, se da la "curiosa" circunstancia de que, en Barcelona -aún trabajando media hora diaria menos- se añade una C.V.P. de 1.100 euros al año. En este aspecto, hemos exigido a la Dirección la unificación de estas condiciones y su modificación en los pocos contratos ya firmados.

El Banco no ha negociado este horario con los Sindicatos ni los Comités de Empresa correspondientes. Podemos estar ante una modificación sustancial de las condiciones de trabajo que, una vez más, el Banco pretende imponer de una manera unilateral, saltándose la legalidad vigente. Esta Sección Sindical ha denunciado los hechos ante la Inspección de Trabajo. No obstante, difícil se pone alcanzar un resultado positivo si el banco puede esgrimir la aceptación "voluntaria" por parte de los compañeros a quienes se les ha ofrecido.

Para nosotros las cosas están muy claras y la respuesta también lo debe ser. Ofrecen un plus mínimo y congelado de por vida -y ya sabemos que la CVP es absorbible- a cambio de partir la jornada durante todo el año (también en verano) lo que provoca un aumento de la misma. Además, en caso de que el Banco piense en dar este trabajo a una empresa de servicios se pueden generar incertidumbres que sólo pueden evitarse introduciendo una duración mínima al contrato y, en caso de que el Banco lo rescinda, mantenga las compensaciones pactadas.

Recomendamos que nadie firme ningún contrato individual. La voluntariedad es una falacia. Nadie -en condiciones normales- aceptaría una modificación, a peor, de su jornada a cambio de tan poca compensación si no existiera una amenaza detrás (por ejemplo, un traslado de un puesto que hasta ahora se desempeñaba sin problemas).

Todos conocemos demasiados casos de compañeros que han partido la jornada "voluntariamente" a cambio de promesas que después no se cumplen y que, si quieren renunciar a la jornada partida se encuentran con nuevos problemas añadidos.

Esta empresa debería abandonar estas prácticas prepotentes y autoritarias que rozan la ilegalidad y más en momentos como el que atravesamos. Desde CGT estamos dispuestos a encontrar soluciones razonables pero no a cualquier precio.
Abril 2002